PERSPECTIVA

Dentro de esta sección se tratan temas conforme a la profesión u ocupación del colaborador, es decir, el colaborador trata un tema que esté en boga en su área en la que se desenvuelve día a día. El objetivo inicial de esta sección es dar a conocer el punto

¡Nos vamos a casar! ¿Cómo vamos a pagar?

Por Balta Villarreal Director Tiscareno Bridal Couture SLP

 

Hace dos semanas les hablaba sobres las cifras y datos duros de la industria nupcial en México, hoy me gustaría platicarles un poco de cómo se distribuye el gasto de una boda y algunas ideas para ahorrar y no salirse del presupuesto.

 

La fiesta se llevará más del 55% del presupuesto, lo demás serán gastos de la vestimenta de los novios, la ceremonia religiosa y civil, fotografía, video, etc.

Lo primero que hay que tener claro es el presupuesto total con el que contamos, ya con un presupuesto máximo definido el siguiente punto es saber el número de invitados, no cuesta lo mismo la boda íntima con 50 personas que un súper pachangón para quinientos.

La parte más difícil siempre será la lista de invitados, una tarea difícil, pero tendrán que hacerla juntos con tranquilidad y paciencia. Todos en la vida tenemos demasiados “compromisos” y gente con la que nos llevamos bien o ha formado parte de nuestra vida; sin embargo, hay presupuestos o espacios físicos que no podremos rebasar.

 

Al momento de elegir el vestuario, la novia es la parte complicada, el novio puede incluso rentar y no gastar de más, pero la novia… un tema que siempre tendrá muchas opciones y opiniones. La novia tiene una idea mientras que la mamá, la suegra y las amigas otra.

Existen miles y miles de opciones de vestidos para la novia, cortes, colores, telas, encajes y aplicaciones, muchas tiendas, muchas marcas, muchos diseñadores y muchos de catálogos.

Lo primero para ahorrar en el vestido de novia es que sea un proveedor local. Viajar a comprar el vestido a otra ciudad, de entrada, implica el gasto del primer viaje. Si tienes la suerte de encontrarlo, ahora entrarás en el dilema de llevártelo y buscar alguien que te lo ajuste arriesgándote a que al no conocer el vestido lo pueda arruinar, o seguir gastando y viajando para tus pruebas de ajustes, que mínimo serán dos, y muy próximas a tu boda.

Otra excelente forma de ahorrar en el vestido es comprar una muestra, algunas tiendas ofrecen las muestras que usan para fotografías y para probar a las novias hasta con un 60% de descuento, otras te venderán esa muestra sin decírtelo, así que ojo con eso y siempre pregunta por la posibilidad de adquirir el vestido muestra.

 

El banquete será el gasto más fuerte de la fiesta y será algo con lo que no todos los invitados quedarán contentos, siempre estará alguien que dirá que es la mejor comida y otro que no le gustó, así que mi consejo dentro de este tema es que seleccionen un platillo que les guste a ustedes y pegunta a tu proveedor sobre la posibilidad de hacer un poco más pequeñas las porciones o servir el postre en formato de mesa de pasteles y de esta forma poder ahorrar en una mesa de postres.

 

La decoración del evento puede cambiar mucho el costo total de tu boda. Hoy en día tenemos acceso a mucha información y demasiadas ideas, define el estilo que quieres y pide ideas a los profesionales, siempre tendrán una alternativa un poco más económica.

 

Aún quedan muchos gastos de una boda, como el DJ o grupo musical, las invitaciones, fotografía, video, amenidades de la fiesta y otros más, pero los anteriores me parecen los más importantes y en los que se puede ahorrar, pero al mismo tiempo se debe cuidar no perder la calidad deseada.

 

Una o un wedding planner será tu mejor aliado, te presentará más opciones de proveedores y es un verdadero profesional en su campo, te acompañará en todo momento con grandes consejos e ideas originales; además de ayudarte a controlar tu presupuesto. En la siguiente edición les hablaré más a fondo sobre la importancia de un wedding planner.

 

A grandes rasgos una de las formas más grandes de ahorrar en una boda es seleccionando proveedores locales, los foráneos siempre incluirán viáticos y logística de transportación de sus materiales.

 

Dato curioso: hasta antes de 1840, las novias usaban vestidos de colores en las bodas. Pero en ese año la reina Victoria usó un vestido blanco en su boda con el príncipe Alberto, imponiendo una tendencia que aún es vigente en la actualidad.