PERSPECTIVA

La educación: ¿la solución?

Por M.E Marianela Villanueva Ponce

¿Qué es realmente la educación? ¿A quién le toca impartirla? ¿Por qué unos a otros nos “echamos la pelotita” y no asumimos nuestros roles? Cuántas veces hemos escuchado, que como si fuera una varita mágica, padres, madres, políticos y demás dicen que la educación es la solución a todas, o la mayoría de las problemáticas de nuestro país. Hay muchísimas definiciones e interpretaciones de lo que significa este relevante término; por ejemplo, Adriana Sánchez nos da esta muy práctica: “El concepto de educación se define como un proceso a través del cual, los individuos adquieren conocimientos, ya sea habilidades, creencias, valores o hábitos, de parte de otros quienes son los responsables de transmitírselos”; y aquí es donde nos debe llegar la reflexión: ¿quiénes son los otros? 

Cuando andamos por la calle o acudimos a un evento musical o partido deportivo y vemos que el lugar termina lleno de basura, escuchamos la frase “qué gente tan mal educada” (bueno, con otras palabras). ¿A quién en ese supuesto le corresponde la responsabilidad de la suciedad de esas personas?

Si escuchamos quejarse a las y los hijos porque en el colegio no les pusieron la calificación que ellos querían o que los castigaron y ellos piensan que es injusticia, podemos llegar a pensar que los maestros son los responsables y no saben cómo educar, que nos los van a marcar de por vida y que no están haciendo su función.  Si el gobierno realiza acciones o creemos que faltan para apoyar más a la educación, nos vamos con todo haciendo creer y pensar que sólo hay un responsable de la problemática.

Creo que nuestro México necesita que trabajemos unidos, TODOS Y TODAS, que dejemos de echar culpas y responsabilidades a quien tengamos cerca, o menos bien nos caiga, y que el ejemplo, la cercanía, la disciplina y la congruencia comiencen a ser parte del trabajo y reto en equipo que tenemos como sociedad. 

La globalización, la era digital, las telecomunicaciones y las redes sociales, son sólo algunas de las cosas que tienen influencia en este diferente y grande reto de la educación. Usémoslas como aliadas, y mantengamos, sobre todo, cercanía y ojos abiertos a lo que en algunas ocasiones preferimos no darnos cuenta y que cuando queremos hacer algo ya es demasiado tarde. 

Sólo unas líneas para reflexionar sobre el tema, ya que da para demasiado. Sumar esfuerzos, sumar pasiones, sumar satisfacciones y trabajo es lo que creo vale la pena. Lo que todos debemos de tener claro es que podemos participar desde cualquier trinchera y que la reconstrucción del tejido social depende de la sociedad misma.

Gracias, Auge, por la invitación.