DEJANDO HUELLA

En esta sección se busca a una persona que, no necesariamente sea emprendedora, pero que sí haya contribuido a la sociedad potosina, tanto como comercial, cultural o socialmente hablando. Además, se busca dar un realce a su carrera a manera de homenaje a t

Eduardo Rueda: el mexicano que escaló el Aconcagua

Nací el 19 de marzo de 1981, soy un potosino que ama y respeta la naturaleza. El alpinismo es uno de los deportes de aventura más extremos y atrevidos. Como también sucede con el montañismo, la ascensión de las montañas supone un reto sin igual para el que debemos estar preparados, sobre todo psicológicamente. Pero también debemos conocer qué técnicas necesitamos en cada subida y qué material necesitamos.

Comencé a practicar el alpinismo realizando caminatas para acampar en los escarpados de la Sierra de San Miguelito, Sierra de Albares y Huasteca Potosina, todo esto junto a mi familia y un grupo de amigos.

Mi primera experiencia en alta montaña fue Monte Kilimanjaro, el cual tiene 5,985 metros de altura ubicado en Tanzania, siendo el pico más alto del continente africano.

Tiempo después, tuve un accidente automovilístico muy duro, que me enseñó a valorar cada segundo que tengo de vida. Debido a las fracturas, me fue imposible seguir con este gran deporte. Me rompí el pie derecho en cuatro partes, la pierna izquierda también corrió con la misma suerte y tuve lesiones muy graves, la espalda también tuvo daños extremos; además, el corazón y la tráquea resultaron altamente dañados.

La natación se convirtió en mi forma de recuperación. Un año después, me permitió estar en forma para cruzar 10 km de aguas abiertas, de Cancún a Islas Mujeres.

Después de años retirado del alpinismo, gracias a la motivación de mi familia, decidí retomar este camino del alpinismo para dejar un ejemplo a mis hijos y gente cercana a mí, que pese a las dificultades que la vida nos pueda dar, siempre debemos de encontrar un lado bueno y que, con esfuerzo, dedicación, tenacidad y sueños, podemos retomar nuestras actividades, aunque sea de una forma diferente.

Empecé a entrenar y cambiar mis hábitos para poderlo lograr. Entrenar a las 5 de la mañana y repetir entrenamientos en la tarde. Los sábados hago caminatas de entre 6 y 12 horas, acudir a rehabilitaciones, etc.

Cuando ya estuve al fin preparado para regresar, realicé una expedición conquistando los tres puntos mas altos de México en tan solo 5 días: el Nevado de Toluca, con 4,680 metros; el Iztaccíhuatl con 5,260 metros; y el Pico de Orizaba, con 5,636 metros.

Y este año conquisté El Monte Aconcagua, la cima más alta de América y el segundo de los siete grandes con una altura de 6,982 metros.

En esta entrega de nuestra sección Dejando Huella, traemos para ti la historia de éxito del alpinista Eduardo Rueda, quien se convirtió en uno de los mexicanos que logró escalar el Monte Aconcagua, uno de los siete más grandes del mundo.