FINANZAS

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PANORAMA PARA LA INVERSIÓN INMOBILIARIA EN MÉXICO

Por Diego Rodríguez, Valta Analytics

Para 2019, de acuerdo con datos de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), la vivienda experimentó un aumento en su valor de un 8.5 %. De primera mano nos ponemos a pensar cómo es que el precio de los inmuebles habitacionales va en aumento cuando existen condiciones de incertidumbre sociopolíticas y de “estancamiento” económico. ¿Cómo es posible que mientras la actividad económica en México se encuentre en niveles realmente preocupantes, en donde tanto la inversión como el consumo se están viendo reducidos, exista espacio para este encarecimiento de la vivienda?

La realidad es que esto en la práctica es muy diferente. Por naturaleza, los bienes raíces son considerados “activos refugios” en tiempos de incertidumbre; si bien experimentamos lo que fue la crisis inmobiliaria durante 2008, la verdad es que, hoy por hoy, tenemos un entorno económico muy diferente a lo ocurrido en ese entonces. En los últimos años, la gente ha abusado de la palabra “burbuja inmobiliaria” haciendo alusión a este evento histórico que dejó graves secuelas económicas, cobró millones de empleos y dejó a cientos de miles de personas sin hogar en los Estados Unidos y otros países colaterales. La realidad es que poco se habla de los orígenes de esta crisis, provocada por la nula supervisión bancaria y la momentánea incobrabilidad de los créditos hipotecarios que hicieron colapsar al sistema financiero. Hoy en día, vivimos un contexto muy distinto y el panorama económico es seguro y alentador para la inversión inmobiliaria, y para comprobarlo basta con monitorear los indicadores económicos más importantes. Por ejemplo, de acuerdo con el INEGI la inflación registrada está en su punto más bajo de los últimos tres años, dando oportunidad a que la autoridad monetaria, es decir, el Banco de México, continúe con el ciclo expansionista reduciendo la tasa de referencia (actualmente en 7.50 %) como lo ha venido haciendo en las pasadas reuniones de política monetaria.

Esto no son más que buenas noticias para el sector de la vivienda, ya que hay que recordar que cada vez que la tasa de referencia disminuye, se crean condiciones favorables para el consumo vía crédito, incentivando el consumo doméstico y con esto, además, se brinda oportunidad a que la adquisición de vivienda se vea favorecida.